El complejo escolar debe proporcionar un entorno de aprendizaje adecuado para unos 560 niños y niñas, y al mismo tiempo, también mostrar cómo las decisiones de diseño, muy simples y de bajo costo, pueden mejorar la calidad de los edifcios. Es por eso que los arquitectos, aparte de querer construir el complejo como tal, quisieron añadir algunos objetivos adicionales: un plano flexible que pudiera ir cambiando y ser construido en fases, un sistema constructivo sencillo, la reducción de la longitud de la cerca perimetral, una mejor ventilación natural y el uso de algunos sistemas constructivos innovadores comparados con la forma en que se edifica actualmente en Ghana.
El diseño final consta de 15 unidades idénticas de 7x7m formando tres patios interiores que corresponden a las tres fases de construcción: el jardín de infancia y guardería, la escuela primaria y la secundaria. Contrariamente al diseño longitudinal habitual de las escuelas, común en la mayoría de los países africanos, la intención es crear algo más parecido a una ciudad pequeña, donde los niños y niñas puedan experimentar un entorno diferente donde puedan aprender a percibir las escalas.

Este enfoque también tiene otras ventajas: haciendo que las clases sean independientes, se adaptarán mejor a la pendiente del terreno, permitiendo excavar menos y hacer la cimentación más sencilla. Las clases también servirán como parte de la cerca perimetral y se reducirá la longitud total necesaria de 260 a 95 metros. El hecho de que todas las unidades sean iguales (incluyendo baños, oficina y vivienda de voluntarios) optimizará la construcción y permitirá a los trabajadores locales, generalmente no muy cualificados, a aprender el sistema a través de la repetición.
En cuanto a la sostenibilidad y la introducción de nuevos métodos de construcción, el proyecto utiliza parcialmente las técnicas comunes de construcción locales. El elemento básico en Ghana es un bloque de cemento. No importa el tamaño o la función de un edificio, es el único material utilizado. Los arquitectos quieren utilizar proyectos como este para mostrar que también hay otras opciones.

El principio clásico de bloques de cemento y losa de hormigón utilizado en el país se mantiene en la parte de la cimentación de los edificios, donde es realmente apropiado debido al terreno inclinado y a la presión resultante del suelo. En la parte superior, sin embargo, los bloques de cemento se reemplazan con bloques de tierra comprimida (CEB) que se fabricarán in situ. El sistema no es nuevo; se introdujo en los años 50 en América del Sur y desde entonces se utiliza en muchos países. La construcción en adobe, por otro lado, ha existido por miles de años, y sigue siendo un método común utilizado por las personas en las zonas rurales de Ghana para construir sus hogares. Por desgracia, hoy en día se considera la forma en la que sólo la gente pobre construye y por lo tanto, incluso sólo hablar de construir paredes en tierra, invoca duda. La percepción de la gente es el mayor reto que hay que superar; de lo contrario ninguna de las nuevas ideas se tendrá en cuenta.
El objetivo de este proyecto no es inventar cosas nuevas, sino reintroducir estratégica y lentamente tecnologías, materiales y métodos de diseño que ya existen. Proyectos sencillos como estos deberían permitir que los futuros vayan más lejos. A la larga, todo esto proporcionaría una forma más barata y sostenible de construir.





