Texto por cortesía de The Pritzker Architecture Prize.
El Parque Nacional de Malí, situado entre el Museo Nacional de Malí y el Palacio Presidencial, reabrió sus puertas en 2010 para conmemorar el 50º aniversario de la independencia del país. El parque de 103 hectáreas, situado dentro de una reserva forestal protegida de 2.100 hectáreas, se reabrió con la remodelación por parte del arquitecto de ocho instalaciones existentes en el lugar, entre las que se encuentran dos puertas de entrada, un centro de bienvenida, un restaurante, una pista deportiva para jóvenes, aseos públicos y quioscos. Los elementos se mantienen constantes en los distintos edificios, uno de los cuales está construido sobre una formación rocosa natural, y todos se integran en la topografía local. La piedra autóctona proporciona masa térmica y referencias a la localidad, junto con tejados anchos, separados y en voladizo, para facilitar los sistemas de refrigeración pasiva. Algunos edificios, equipados con aire acondicionado, cuentan con sistemas de tejados sellados.







